DE VUELTA... PERO DE ROSCA
Madre mía, no era consciente de todo lo que había tardado en meterme a escribir...¡¡¡¡Desde el 18 de julio!!!! Las vacaciones más largas de la historia. Ni en el cole.
En fin, el caso es que hemos vuelto a la redacción, a los madrugones, los comentarios sin gracia –y si me apuras sin inteligencia humana, como mucho primate– el café de las doce y los cotilleos al "otro lado del muro".
Este septiembre se me está haciendo especialmente cuesta arriba y no por el volumen de trabajo, sino por el ambiente en la oficina que roza el absurdo: divididos en dos bandos, nos buscamos las cosquillas continuamente para luego podernos criticar en las continuas salidas al café, los chinos o el cigarro de serie. No me mola nada. No me gusta porque nunca había sido así, siempre había habido buen rollo, pero de un tiempo (un año más o menos) a esta parte parece que lo de crear grupos antagónicos se ha puesto de moda.
Es muy desagradable estar pendiente de no abrir el pico no vaya a ser que seas sujeto de comentario, aunque sabes que inevitablemente lo vas a ser digas o no cualquier cosa. Llegar a la oficina y ponerte los cascos para no escuchar comentarios tales como: "Yo que tú ensancharía un poquito. Me gustan los cachas" o "Me estoy volviendo super anoréxica" o "XXXX, qué es borracho o alcoholico??" o "No hay chinos viejos, todos van a morir a su casa"... y lo dejo.
En fin, que la vuelta de las vacaciones ha sido doblemente dura: por un lado, por volver en sí y por otro, por tener que tratar con quien tienes que tratar.
Simplemente quería desear unas felices fiestas a todo el mundo.
¡Madre mía! Leo el articulillo anterior y me deprimo. ¡QUÉ LEJOS QUEDA AGOSTO!
¿Será posible que este año tenga un cumpleaños tranquilo? Mira que lo dudo. 27 años me caen. 27 castañas que más parecen palos, porque desde hace unos años no tengo un cumpleaños normal ni de broma.
Hace quince días que nos dieron el piso y desde entonces nuestra vida se puede resumir con una palabra: PINTURA. Litros y litros con los que ha hecho su agosto el Bricolajes Soriano (bendito sr. Soriano que abrió su tienda en la Vaguada) y que han contribuído 1) a que la casa sea cada día un poquito más nuestra, 2) a que Sergio se convierta en un as del rodillo –y sus pantalones se hayan revalorizado en el mercado del arte.
¡¡¡¡¡¡ FELIZ NAVIDAD CHICOS!!!!!!!
No sé porque he puesto este título, la verdad, pero me gusta. Es increible, leo el escrito anterior y no me reconozco.
Año nuevo viaje nuevo. Casi casi es un tradición. Todos los años desde cuarto de carrera los meses de ferero, mayo y abril se caracterizan porque son la fechas elegidas por Sergio y por mi para hacer una escapada.
Me encanta el parque de detrás de mi casa. Bueno, no es exactamente el de detrás, queda un pelín retirado (como 200 metro), pero me encanta. Paso por él, por lo menos, tres veces al día: a las siete y media,cuando voy a trabajar, a medio día, cuando vuelvo y por la noche... si voy a correr. A cualquir hora tiene su encanto, aunque para ser sincera, por la mañana es cuando menos lo disfruto. No porque vaya dormida... que podría ser, sino porque siempre llego tarde a coger el bus y me toca correr, parque a través, para pillarlo a tiempo.
Y llorábamos porque llegaba la Navidad, con sus lucecitas histéricas y parpadeantes, los villancicos cantados por ordas de fantasmas infantiles (sábana incluída) de voces estridentes, con esas cenas pensadas para justificar las dietas de enero y sobre todo, con esas maltitas compras que parece queno se terminan nunca. Pues agarráos los cordones, no vaya a ser que perdáis los calcetines...¡¡¡¡¡¡¡que ahora llegan las rebajas!!!!!!!!!!!!!!!!!